Artículo actualizado en: 2021-05-28T13:39:18Z

Kulmbach

Hoy visitamos Kulmbach, una ciudad de 25.000 habitantes situada en la Alta Franconia, al norte del estado federado alemán Baviera.

Su cercanía a otras ciudades cercanas de mayor tamaño convierte a Kulmbach en una ciudad ideal para hacer una excursión de un día.

Lo más conocido y que más turistas atrae es su impresionante castillo, Plassenburg, el cual veremos en detalle en nuestro artículo.

¿Cómo llegar a Kulmbach?

Las ciudades grandes más cercanas son Coburgo y Bayreuth, por lo que de llegar hasta aquí las únicas opciones de transporte público serían el bus y el tren. La manera más económica para movernos en Baviera casi en todos los casos suele ser el Bayern-Ticket, un billete válido para viajar ilimitadamente con trenes regionales por el estado durante un día. En la página web de Deutsche Bahn podéis obtener más información. Los billetes se pueden comprar por internet o en las máquinas que hay en las estaciones centrales (Hauptbahnhof) de las ciudades.

Los horarios se ven en la página web de Deutsche Bahn, poniendo en el origen vuestro punto de partida y en destino "Kulmbach". Si queréis usar el Bayern-Ticket, no olvidéis marcar la opción de "Solo transporte de cercanías" para aseguraros de que solo se muestren los trenes regionales.

¿Qué ver en Kulmbach?

Partiremos desde la estación de trenes e iremos primeramente a la plaza Holzmarkt, digamos que la segunda plaza más importante de la ciudad. Es un lugar agradable e ideal para tomar algo en sus terrazas. Destaca la fuente, Zinnsfelderbrunnen, ya que data de 1660 y fue creada por un escultor local. Antiguamente se encontraba frente al ayuntamiento pero para dejar pasar un nuevo flujo de agua tuvo que ser retirada y en 1935 fue colocada en esta plaza. El nombre se traduce como Zins (interés) – Feld (campo aunque aquí se refiere a la plaza del mercado) – Brunnen (fuente) y hace referencia a un sirviente que en época medieval cobró un centavo como intereses en la plaza del mercado y veló por la paz y la honestidad del pueblo.

Seguimos por la calle Langgasse hasta llegar a la Plaza del Mercado (Marktplatz), esta sí, la plaza principal de la ciudad. Enseguida se ve el gran ambiente que hay, en verano con las terrazas llenas y largas colas para comprar un helado. La vista de la plaza con el castillo de fondo es impresionante. Un lugar tan icónico como este es, por tanto, usado para múltiples eventos de la ciudad, como los mercadillos de navidad.

Plaza del mercado de Kulmbach
Plaza del mercado de Kulmbach con el ayuntamiento a la derecha y el castillo de fondo

Aquí se encuentra, cómo no, el Ayuntamiento de Kulmbach. Aunque hubo otros ayuntamientos anteriormente, el actual edificio con la fachada rococó data de 1752. En el centro de la fachada, justo por encima de las banderas, vemos el escudo de armas de la ciudad. La Marktplatz queda presidida por la fuente Luitpoldbrunnen, de 1898. 

Ahora vamos a ir a un mirador que nos gustó mucho, se llama Schießgraben. Realmente no es un mirador, sino un barrio con buenas vistas. Se encuentra junto a la Iglesia Católica de la Ciudad (Katholische Stadtkirche "Unsere Liebe Frau"). No es algo espectacular, pero en nuestra opinión desde aquí se obtiene una vista única de los edificios del casco antiguo con el castillo de fondo.

que ver en Kulmbach
Mirador en Schießgraben

Vamos ya a subir al castillo de Plassenburg. Como se puede apreciar, la altura del mismo hace que haya una subida relativamente pronunciada, aunque el camino en sí no es muy largo.

El castillo de Plassenburg es uno de los más famosos en toda Alemania, no se sabe a ciencia cierta cuándo fue construido exactamente pero sí se conoce que en el 1135 ya había evidencias de su existencia. Durante muchos años perteneció a las Hohenzollern, una casa real alemana muy importante en la Edad Media sobre todo. Más tarde pasó a pertenecer a los margraves de Brandenburg-Kulmbach, luego se utilizó como prisión, campo de entrenamiento durante la época del nacionalsocialismo y hoy en día sirve como museo y atracción turística.

Se puede acceder al recinto del castillo sin tener que pagar, y ahí disfrutar de los patios, el complejo en sí, y las vistas de Kulmbach y alrededores. Lo más impresionante es, sin duda, el patio interior renacentista. En alemán lo llaman “Schöner Hof”, es decir, “patio bonito”, con eso se dice todo. Hoy en día se celebran eventos y conciertos especiales.

Actualmente el castillo acoge cuatro museos: 
  1. Landschaftsmuseum Obermain (Museo del Paisaje de Obermain) - exhibiciones de arte de la región de Obermain, donde se encuentra Kulmbach.
  2. das Deutsche Zinnfigurenmuseum (Museo Alemán de Figuras de Peltre) – presume de ser el mayor museo de figuras de peltre del mundo.
  3. das Armeemuseum Friedrich der Große (Museo de armas de Federico el Grande, rey de Prusia) – una extensa colección de armamento prusiano antiguo de entre 1700 y 1806.
  4. das Museum Hohenzollern in Franken (Museo de los Hohenzollern en Franconia) – repaso del paso de la familia real Hohenzollern por Franconia, ya que gobernaron esta región durante décadas.
Hoy en día los llevan distintas administraciones, por eso los horarios y precios de los dos primeros museos están en la web de Plassenburg, y los de los dos últimos en la página web de Castillos de Baviera. Aunque pueda parecer un poco lioso, lo bueno es que venden una entrada combinada para los 4 museos a buen precio.
castillo de Plassenburg
Schöner Hof en el castillo de Plassenburg

Volviendo al centro, nos quedan un par de cosas que hacer para completar el día. Nos vamos a acercar a visitar la Badhaus, una casa que fue utilizada como baño público hasta el siglo XIX. Sucede como el castillo, no se sabe la fecha exacta de su construcción pero sí que en 1398 ya existía. En 1999 se reformó y equipó para server como museo. El museo es pequeño y se ve rápido, es una buena ocasión para ver unos baños públicos medievales. La entrada es gratuita y abre de viernes a domingo, así como días festivos, de 13.00 - 17.00. Se encuentra en la calle Oberhacken 34.

Una vez visto todo lo principal de Kulmbach, es momento de disfrutar de una buena cerveza en la, como se definen ellos, capital secreta de la cerveza ("heimlichen Hauptstadt des Bieres"). Ya comentamos en el artículo de Bayreuth que Franconia es una región con una gran cantidad de fábricas de cerveza, y Kulmbach no se queda atrás. Las más famosas locales son la Kulmbacher y la Mönchshof, las veréis en casi todos los bares y restaurantes de la ciudad.

Además, se puede visitar la fábrica de uno de ellos, conocida como Museen im Kulmbacher Mönchshof, ya que el recinto alberga tres museos:
  • Museo de la cervecería (Brauereimuseum)
  • Museo de las especias (Gewürzmuseum)
  • Museo de la panadería (Bäckereimuseum)
Aquí podéis ver los horarios así como los precios de los tres museos. La web está en alemán pero arriba a la derecha se puede poner en español. Su localización es Hofer Straße 20.

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