Isla de Hvar

Tras visitar la encantadora isla de Korčula, nos dirigiremos a la isla de Hvar, la más turística, de forma alargada y con varios pueblos situados a lo largo de su longitud, siendo los más importantes Jelsa, Stari Grad y, por supuesto, su capital: Hvar.


HVAR (ciudad)

La pequeña ciudad de Hvar, situada al suroeste, es destino principal de muchos famosos y gente adinerada, que escoge su puerto como lugar ideal para atracar sus grandes yates. El centro, que tiene también el carácter medieval de Dubrovnik y Korčula, cuenta con numerosos restaurantes, terrazas y tiendas. Lo más destacable de Hvar es su puerto y su paseo marítimo. La forma más fácil y barata para llegar a la isla es tomando un ferry desde Dubrovnik, Korčula o Split. La compañía Jandrolinija es la más popular y ofrece muchos trayectos diarios bastante asequibles para nuestro bolsillo. Desde Korčula, se tarda aproximadamente una hora y media y cuesta unos 12 €. Los tickets de los ferrys pueden comprarse online en la página de la compañía o bien en las taquillas situadas cerca del propio puerto, aunque en verano suelen colgar el cartel de “todo vendido” muy pronto. Por ello es recomendable comprarlos por antelación.

Para dirigirnos a otras partes de la isla, contaremos con una estación de autobuses justo detrás de la plaza principal, la adyacente a la catedral de San Esteban. Justo antes de llegar a la estación, se encuentra una estación de servicio con taquillas, duchas y aseos, que resultan bastante útiles en caso de que solo hagamos una parada en Hvar. Si queremos dejar nuestras maletas allí, el precio es de 20 kunas la primera hora, y 5 kunas más por cada hora añadida. A partir de 5 horas ya se mantiene en 50 kunas el precio.

Una vez hemos dejado nuestro equipaje nos disponemos a descubrir la ciudad.

Principales atractivos turísticos

El centro neurálgico de Hvar es sin duda la ya mencionada plaza de San Esteban, siendo la más grande de toda Dalmacia con sus 4500 metros cuadrados. En ella encontraremos la oficina de información turística y varias terrazas y bares en uno de sus lados. Está, asimismo, abierta al puerto. Para aquellos que queráis refrescaros un poco, existe una fuente de agua potable en una de las calles perpendiculares laterales, en el ala izquierdo mirando hacia la catedral.

En un extremo de la plaza, se levanta la catedral de San Esteban (Katedrala Svetog Stjepana), del siglo XVII y construida con estilo barroco sobre las ruinas de una antigua catedral gótica. Se puede visitar su interior.

hvar croacia

Al oeste de la plaza se encuentra la Loggia y la Torre del Reloj, los únicos restos que quedan del Palacio del Gobernador. Se tratan de edificios pertenecientes al alto Renacimiento del siglo XVI. El interior, de estilo neorenacentista, sirve para el Hotel Palace y también como salón de actos de la ciudad de Hvar.


Abrazando la ciudad se sitúan las murallas, que datan del siglo XIII aunque sufrieron ciertas modificaciones posteriores. Es posible visitarlas y descubrir así una vista fantástica de la ciudad y el mar desde lo alto. Sobre las colinas de la ciudad, también es posible acceder a la Fortaleza española, un fuerte del siglo XVI. Se puede acceder a ella a través de un camino peatonal que cruza las puertas de la antigua ciudad. Desde su altura, podremos contemplar de nuevo la ciudad y sus alrededores, así como el archipiélago de islas que se encuentra frente a la costa (Las islas Pakleni). Para poder acceder a la fortaleza, hay que pagar una entrada de 20 Kunas.



JELSA

Jelsa es un pequeño pueblo de unos 3600 habitantes situado en una bahía en el centro de la costa norte de la isla de Hvar. Este pequeño pueblo es, en nuestra opinión, el pueblo más bonito de la isla de Hvar.

¿Cómo llegar a Jelsa?

Se puede llegar fácilmente en un bus de una hora de duración desde Hvar ciudad. Este bus tiene un coste de 33 Kunas (unos 5€ aproximadamente). De camino a Jelsa se pasa por Stari Grad, otra de las ciudades importantes de la isla de Hvar desde la que salen varios barcos con destino a otras islas. También llegando a Jelsa se puede apreciar su agricultura, ya que cuenta con terrenos para la cosecha de uvas y aceitunas.

¿Qué hacer en Jelsa?
hvar playas jelsa


Lo más agradable de Jelsa es bañarse en su bahía, ya que hay partes (rocosas eso sí) habilitadas para ello. El agua es tranquila y clara. Hay también muchos barcos de pesca amarrados a lo largo de la bahía.

Por la noche el centro del pueblo se ilumina quedando un paseo marítimo con distintos restaurantes, heladerías, tiendas de souvenirs y un ambiente muy animado en general.



El casco antiguo de Jelsa permanece en gran parte intacto. Está lleno de hermosos edificios antiguos, de piedra entre calles estrechas. Hay varias pequeñas iglesias en el casco antiguo, como la iglesia renacentista-barroca de San Juan del siglo XVI. La principal iglesia es la iglesia de Santa María, que data de 1351 y fue construida en el estilo gótico.


Más alternativas

Hvar es conocida como la isla de la lavanda, ya que esta se cultiva en grandes cantidades allí. Por ello, es común encontrar puestos callejeros que la venden en pequeños saquitos. Por solo 5 kunas (menos de 1€) te puedes comprar un pequeño paquete de lavanda, perfecto para regalar a alguien o quedártelo a modo ambientador. El olor exquisito que desprende dura hasta 2 años.


No hay comentarios:

Publicar un comentario