Frankfurt

Frankfurt am Main (Fráncfort del Meno en castellano), más conocida como simplemente Frankfurt, es la ciudad más grande del Land alemán Hesse, aunque no su capital –su capital es Weisbaden–. Tiene cerca de 680.000 habitantes. El nombre de la ciudad proviene del río Main (Meno en español), el cual atraviesa la ciudad de un lado a otro.

Frankfurt destaca en Alemania por su perfecta ubicación en el centro del país –además de por su poder económico–, lo cual tiene una importancia capital en cuanto a los transportes se refiere. Además, es conocida en Alemania como la ciudad de los rascacielos; de hecho, poco tiene que ver con otras ciudades alemanas que tienen aspecto de ciudad tradicional; Frankfurt luce como una ciudad del siglo XXI.

¿Cómo ir desde el aeropuerto al centro de la ciudad?

Lo primero es asegurarte a qué aeropuerto llegas. Frankfurt tiene dos aeropuertos, uno llamado Frankfurt-Hahn (HHN), ubicado en el pequeño pueblo de Hahn a 120 Km de Frankfurt (solo vuelan algunas lowcost) y el aeropuerto de Frankfurt International (FRA), el cual opera la mayor parte de los vuelos de la ciudad. Lo cierto es que ir desde el aeropuerto internacional de Frankfurt al centro de la ciudad es sorprendentemente fácil: tan solo hay que coger el S-Bahn S8 o S9 desde Frankfurt Flughafen (esta parada está en la T1 por lo que si llegas a la T2 hay que coger un bus gratuito que te lleve a la T1) y ambos son línea directa con la céntrica estación de Hauptwache. El precio de un ticket individual es de 4,80€ o 7,20€ el de todo el día. Si vais en grupo, lo mejor es comprar el billete de 5 personas por un precio de unos 17€.

Una opción muy utilizada allí es el Car2go, ya que es barato si vais varios y además, a diferencia de España, hay coches de alta gama disponibles. En el aeropuerto hay un parking exclusivo para estos coches.

¿Qué ver en Frankfurt?

La llamada Hauptbahnhof es la estación central de trenes. Es preciso comentar que varias de las calles de alrededor de la estación (Elbestraße, Taunusstraße, etc.) suelen estar habitadas por numerosos drogadictos. Dar una vuelta por esas calles te hace darte cuenta de otra realidad totalmente distinta, un tanto sorprendente a la par que triste. El gobierno ha intentado varias veces poner solución a este reconocido problema aunque sin mucho éxito.

Lo primero que se puede ver es la plaza principal de la ciudad, la llamada Frankfurter Römer. Esta plaza alberga un conjunto de edificios bajos de entramado de madera antiguos, entre las que se encuentra el ayuntamiento. Realmente, están todos reconstruidos tras haber sido bombardeados durante la Segunda Guerra Mundial. Aun así, gozan de todo detalle, siendo copias exactas de los edificios originales. En esta transitada plaza, cada navidad se monta el clásico mercadillo navideño (Frankfurter Weihnachtsmarkt), tan típico de todas las ciudades y pueblos de Alemania. Como se ve en la foto, es un contraste curioso el hecho de ver las casas de entramado de la plaza con los altos rascacielos detrás.

En caso de que no os cuadre este itinerario porque andéis por otra zona o lo que sea, la parada de metro (U-Bahn) de la plaza es Dom/Römer.


En la plaza hay varios restaurantes pero suelen ser caros y con comida de peor calidad, un poco "para turistas" por así decirlo, mejor evitarlos.

A un lado de la plaza, saliendo literalmente de la boca de metro (por eso la plaza y la catedral comparten parada de metro), se encuentra la Catedral de San Bartolomé (Dom Sankt Bartholomäus), principal iglesia de la ciudad, construida en los siglos XIV y XV en estilo gótico. Es visible desde casi cualquier punto del centro y se puede entrar gratis. La coronación de los emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico se llevó a cabo en esta catedral durante los siglos XVII y XVIII. Aunque el exterior sobrevivió a la guerra, del interior no se puede decir lo mismo, y además permaneció en un pobre estado hasta que fue renovado en la década de 1970.

A escasos metros del Römer también se encuentra la iglesia de San Pablo (Paulskirche), iglesia protestante construida en 1789. Es todo un símbolo de Frankfurt; de hecho, aparece en una de las monedas conmemorativas de 2€ de Alemania. Su gran hito fue albergar en 1848 el primer parlamento alemán elegido públicamente.

A continuación, subiendo por la calle Sandgaße, llegaremos a una de las plazas más características de Frankfurt, la llamada Hauptwache, en la que se encuentra un antiguo edificio barroco de vigilancia con el mismo nombre que la plaza, construido en 1731. En la Hauptwache también veremos la iglesia de Santa Catalina (Katharinenkirche), iglesia protestante construida en 1613 y reconstruida en 1954 tras la Segunda Guerra Mundial. Al ser una plaza muy concurrida, tenemos tanto parada de U-Bahn como S-Bahn. Además, si queremos hacer unas compras, lo mejor es dar una vuelta por el centro comercial MyZeil, inconfundible por su agujero en la fachada y estructura de cristal impresionante, o por Galeria Kaufhof, algo parecido a El Corte Inglés español. Un pequeño truco es que en la última planta (la 7) de este último edificio hay una terraza con un restaurante (Galeria-Kaufhof-Terrasse) desde la que se obtiene una vista simplemente espectacular tanto de la plaza como del Skyline de Frankfurt. No hay por qué consumir por lo  que puedes salir brevemente a ver las vistas sin pedir nada en caso de que no tengáis apetito.

Vistas de Hauptwache y la iglesia de Santa Catalina con el skyline de fondo


Muy cerca de Hauptwache, hay que hacer una parada en el edificio de la Bolsa (Frankfurter Börse), delante del cual se encuentran los símbolos de la tendencia del mercado: un toro, referido a la subida y un oso, referido a la bajada.

Es de sobra conocido que Frankfurt tiene una importancia capital en la economía de la Unión Europea, siendo sede del Banco Central Europeo y del Deutsche Bank, así como de la Bolsa de Frankfurt que acabamos de ver.

De camino a las grandes torres, que seguro no dejamos de ver en casi ningún momento, se puede hacer una pequeña visita a la casa de Goethe, famosísimo escritor alemán (1749 - 1832) nacido en Frankfurt precisamente en este lugar, hoy convertida en casa-museo. Se encuentra en la calle Großer Hirschgraben, cerca de Hauptwache. Por supuesto, la visita es de pago. Aquí tenéis los precios y horarios.

Por fin llegamos a los rascacielos del llamado SkyLine de Frankfurt (de hecho, se la conoce como Mainhattan). Las paradas más cercanas, en caso de que no vayáis andando, son Willy-Brandt-Platz (U-Bahn) y Frankfurt Taunusanlage (S-Bahn).

¿Qué edificios podemos encontrar?

  • Torre Comerzbank. Esta torre de acero, diseñada por el conocido arquitecto inglés Norman Foster, fue construida en 1997 y, a día de hoy, es el cuarto edificio más alto de Europa, con 259 metros y 56 plantas, sólo superado por los edificios moscovitas Palacio del Triunfo y la Torre Ciudad Mercurio y por The Shard, en Londres. Iluminado por la noche es aún más espectacular.
  • La Eurotorre (Eurotower), un rascacielos de 148 metros de altura. Es famosa puesto que en su interior se encuentra el Banco Central Europeo (BCE), órgano encargado de la política monetaria de todos los estados de la Eurozona. Por ello, un enorme símbolo del Euro se halla a la entrada del edificio.

frankfurt banco central europeo

  • Messeturm. Traducido como "torre de ferias", es otro de los edificios más altos de Europa y segundo de Frankfurt, con 257 metros. Fue construido en 1991 y, por aquel entonces, sí fue el edificio más alto de Europa.
  • La Main Tower, también de 56 plantas pero esta de 200 metros de altura, es el único rascacielos al que se puede subir y se obtiene una vista estupenda de la ciudad. La entrada general cuesta 7,5€, aunque hay diversas tarifas reducidas. Todos los precios los tenéis en su página web.
frankfurt skyline night
Skyline de Frankfurt por la noche desde el otro lado del río

Una vez visto el skyline, tanto de día como de noche, importante, nos vamos a dirigir a ver otro monumento histórico destacable, la Alte Oper (Ópera de Frankfurt), ubicada en la Opernplatz (Plaza de la Ópera). Es la actual sala de conciertos y antiguo teatro de la ópera de la ciudad, inaugurado en 1880. También fue enteramente reconstruida tras la guerra, aunque estuvo a punto de ser sustituida por un nuevo edificio. El hecho de que esté inmersa en un mar de rascacielos, no deja indiferente a los visitantes. Iluminada es aún más bonita:

frankfurt oper


Dónde comer en Frankfurt

A alguno le podrá sorprender y es que aquí podrás probar la célebre sidra de Frankfurt, famosa en toda Alemania; en alemán se llama Apfelwein (literalmente “vino de manzana”).

Hay varias sidrerías en la ciudad así que no te puedes ir sin comer o cenar en alguna de ellas.

Apfelwein Wagner. Es uno de los mejores restaurantes de la ciudad, fundado en 1902 y no es para nada de los más caros. Además, este es uno de los pocos que fabrican su propia sidra. Se encuentra en la calle Schweizer Straße 71.

Apfelwein Klaus. La sidrería de Klaus. Este es un típico sitio alemán con bancos de madera y mesas compartidas, muy indicado para grupos. El precio es razonable y aquí podréis probar, además de la sidra, cocina alemana variada.

Tampoco es un secreto que las famosas salchichas Frankfurt, que tanto solemos ver en el día a día, provienen de esta ciudad. En alemán se llaman Frankfurter Würstchen.

Más alternativas

Más alejado del centro de la ciudad, encontramos la Biblioteca Nacional de Alemania (Deutsche Nationalbibliothek), biblioteca más importante del país que surgió en 1990 tras unificarse las de Leipzig, Berlín y Frankfurt. Se encuentra en la calle Adickesallee número 1, cerca de la parada de U-Bahn Nibelungenallee/Deutsche Bibliothek.

Si lo que queréis es ahondar en la cultura alemana, cerca de la Willy-Brand-Platz, a uno y otro lado del río Meno, se puede ir a la llamada Museumsufer, zona donde se encuentra la mayoría de los museos de la ciudad, siendo el más destacado el Städel Museum.

Para los futboleros: Commerzbank-Arena. Estadio de fútbol de los dos equipos de la ciudad: el Eintracht de Frankfurt (Primera división) y el FSV Frankfurt (Segunda división). También albergó partidos del mundial de fútbol de 2006.

Visitar el Palmengarten (Jardín de palmeras), del siglo XIX, que contiene 22 hectáreas únicamente de plantas tropicales. Para llegar a él, se puede partir del edificio de la Ópera y coger la calle Bockenheimer Landstraße todo recto hacia el norte.

Para salir de fiesta, hay dos discotecas más o menos grandes por las que se puede encontrar ambiente varios días de la semana: Velvet Club (Weißfrauenstraße en Willy-Brandt-Platz) y Gibson (en Hauptwache). Más allá de estas dos discotecas, por las calles cercanas a Hauptwache hay unos cuantos bares.


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